Si, nosotros también usamos cookies. Esas cosas con nombre de "galletita" que ayudan a que tu navegación sea más personalizada. Cierra este mensaje y nos darás tu permiso para seguir utilizándolas. Y seguirás disfrutando de diarioDESIGN como siempre.

Feliz viaje por nuestra web Cerrar

Estas son las claves para entender por qué los edificios de madera son tendencia.

Al mismo tiempo que las casas pasivas cobran mayor relevancia en el sector de la construcción, también lo han hecho los edificios de madera. Las estructuras realizadas en este material cuentan con una amplia variedad de beneficios tanto para el medioambiente como para quienes habiten en ellas.  

Vuelta a lo más primitivo de la construcción

El sector de la arquitectura se debate entre volver a los orígenes y avanzar hacia nuevas tecnologías. Por un lado, los avances en materia de construcción innovadora se aceleran cada vez más. Sin embargo, en los últimos años se ha visto cómo el uso de materiales tradicionales y hasta primitivos cobran cada vez más relevancia.  

Por sus múltiples beneficios, la madera ha vuelto a ganar protagonismo entre los grandes de la arquitectura, no sólo para la construcción de viviendas unifamiliares, sino también para edificar estructuras de gran escala.  

Su cualidad aislante y de resistencia ha sido desde siempre uno de los principales atractivos de la madera para la construcción. Pero en la actualidad, este material ha ocupado un lugar destacado por su capacidad de volver a los edificios más sostenibles.  

© Octavuss

Si tenemos en cuenta que la construcción en madera emplea 24 veces menos energía que la construcción convencional, el uso de este material en estructuras genera un menor impacto medioambiental si contamos con bosques cercanos para evitar la contaminación del transporte.  

Además, la madera cuenta con propiedades acústicas y térmicas, funcionando como un excelente aislante a cualquier tipo de clima. A su vez, la madera amortigua naturalmente la humedad y ofrece resistencia a movimientos sísmicos gracias a su flexibilidad.  

© Rasmus Hjortshøj

El 22@ de Barcelona, epicentro de los edificios de madera  

En 22@ de Barcelona no sólo es un hub tecnológico y de start ups. Esta zona de la capital catalana es el enclave elegido por muchos arquitectos para la proyección de edificios en madera. Batlle i Roig fue el estudio de arquitectura encargado de presentar Entegra, el primer edificio de oficinas con facha de madera carbonizada en España.  

Cortesía de Batlle i Roig

Se trata de un material natural con un impacto casi nulo en todas las etapas de su ciclo de vida. El proceso de carbonizado es artesanal, siguiendo un tratamiento natural en la superficie que protege a la madera frente a la humedad, las plagas, la radiación solar y el fuego.  

Al final de su ciclo de vida, vuelve a ser ceniza, convirtiéndose en un fertilizante natural. También se han tenido en cuenta otras medidas pasivas como la ventilación natural y la orientación, obteniendo la certificación LEED Gold. 

Cortesía WittyWood

Otro edificio de madera que se proyecta en la zona es WittyWood, que contará con una superficie total de 4.100 m2. El uso de la madera como único material estructural da como resultado un bajo impacto medioambiental, ya que actúa como un almacén de co2 y reduce las emisiones de gases que afectan al calentamiento global.  

El tercer proyecto de gran escala está siendo gestionado por el fondo inmobiliario Henderson Park, la inmobiliaria Hines y el estudio de arquitectura Batlle i Roig. Se trata de T3 Diagonal Mar, diseñado para cumplir con los últimos estándares de sostenibilidad.  

Artículos relacionados

forma-arquitectura-barcelona-piso-comedor-diariodesign-comedor

Forma Arquitectura y un apartamento que calma el estrés de la vibrante de la ciudad

vilafames-cubierta-teresa-carrau-diariodesign-portada

La nueva cubierta del cielo de Vilafamés

De la Sierra Madrileña al caso antiguo de Pamplona: un paseo por las nueve mejores casas pasivas de España

casa con piscina en ibiza

Entramos en ‘Finca Es Garrover’, un refugio de minimalismo cálido en la Ibiza más desconocida.