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Albert Berrocal
2 febrero 2024

La cocina de los hermanos Torres: la sobriedad de un diseño enfocado a un recuerdo de niñez

Una cocina abierta a todas las miradas sintetiza las comidas familiares de Javier y Sergio con su abuela Catalina. OAB construye, en una nave industrial del barrio barcelonés de Les Corts, un restaurante que aboga por una relación transparente y sincera con el cliente.

La abuela Catalina

Un mural de Regina Saura grabado sobre una enorme nave industrial atrae las miradas en el barrio de Les Corts de Barcelona. Pintadas de árboles y hojas que personifican las cuatro estaciones del año construyen una fachada que rompe con el día a día de la ciudad: en su interior, un bosque de sensaciones aboga por un cambio de mentalidad. Al cruzar el umbral, el proyecto de los Ferrater (Office of Architecture in Barcelona) cobra vida y se funde con un restaurante de tres estrellas Michelin en el que Javier y Sergio, los hermanos Torres, desarrollan su proyecto gastronómico en un entorno único.

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Bajo el deseo que “más que un restaurante con cocina, nos gustaría crear una cocina con restaurante”, los hermanos Torres consiguen plasmar este principio en una nave industrial de 800 metros cuadrados organizada a través de una cubierta a dos aguas. La revalorización del lugar que tratan de trasmitir Sergio y Javier viene motivada por el recuerdo de infancia con la abuela Catalina, entre la cocina y la mesa de una niñez con sabor a la “magia y la fiesta de una comida sin distracciones”, recuerda Javier.

Esta cocina organizada alrededor de la mesa se comunica desde la negación de cualquier elemento decorativo que distraiga el diálogo entre los fogones y el comensal. La atmosfera que trabaja el espacio es la adaptación, a gran escala, de un recuerdo: público, sala y cocina conviven tras el denominador común de la abuela de los dos hermanos, y el espacio diluye (tras el primer ensayo en el Dos Cielos) las fronteras que estructuran un restaurante tradicional.

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La negación de todo elemento superfluo

En concreto, la cocina principal (donde se acaban los platos) se sitúa en el epicentro de la nave, abierta a las miradas de los comensales que esperan turno desde cualquier rincón; las sillas, orientadas hacia los fogones, facilitan esta comunión. Los hermanos destacan la idea de espectáculo: el recinto diáfano recuerda a la estructura de un teatro. Sin embargo, en este caso, los comensales participan directamente de la experiencia a través de los platos que desfilan durante el servicio.

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En este espacio abierto, el sonido también juega un papel esencial: ante la posible interferencia y mezcla de conversaciones, “la nave tiene una perfecta insonorización, y aunque el restaurante esté lleno, tú sólo escuchas al que tienes delante”, subraya Javier. Aunque el suelo continúe siendo industrial, las luces (las estrellas del bosque obra de Pete Sans) ayudan a reforzar la calidez del restaurante y a frenar el posible ruido combinado. La tecnología que hay detrás de la distribución es uno de los ejes primordiales para conseguir cuadrar y organizar todo los elementos, en apariencia discordantes, en una comunión perfecta y respetuosa.

La naturalidad es la seña de identidad del diseño. Pero el entramado del restaurante, en apariencia sencillo, orbita alrededor de una serie de ingredientes que envuelven la actividad del lugar y hacen que todo funcione a la perfección. Los tres pianos que presiden el lugar están rodeados por diferentes cocinas que resiguen todo el perímetro, entre las que se encuentra una bodega de vinos inmensa, la pastelería y las tres cocinas de preparación. A través de un cristal, el comensal también puede examinar el espacio dedicado a la investigación.

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Todos estos espacios están comunicados por un pasillo posterior, que a su vez da acceso a otras habitaciones, como los vestuarios o las distintas cámaras de producto. La funcionalidad de cada estancia es clave: la sobriedad de la decoración consolida la fluidez de la ceremonia que despliega todo el equipo durante cada servicio. Desde 2018, Cocina Hermanos Torres se escribe desde la idea de restaurante, y el éxito de su propuesta gastronómica encuentra, en el diseño de OAB, a su aliado perfecto.

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