Nuestra primera guía arquitectónica para la EXPO MILANO 2015.
Como ya os hemos contado, Feeding the Planet, Energy for Life, es el lema de esta gran muestra que se ubica cerca del recinto ferial Rho Fiera de la ciudad, en el que anualmente tienen lugar convocatorias tan importantes como el Salone del Mobile, tan importante para todos los que amamos el diseño.
La exposición ocupa un área de 1,1 millones de metros cuadrados y se organiza en torno a una serie de áreas temáticas (Pavilion Zero, Future Food District, Children´s Park, Biodiversity Park, Arts & Foods) y de clusters (dedicados al arroz, el café, las especias, las zonas áridas…) en los que se inscriben algunos de los pabellones nacionales, aunque otros tienen presencia independiente.
El Pavilion Zero, diseñado por el conocido arquitecto y diseñador Michele de Lucchi y comisariado por Davide Rampello, introduce al visitante en el tema de la exhibición, guiándole por un viaje fascinante a través de la transformación del paisaje natural por el hombre, y de la cultura y los rituales relacionados con el consumo de alimentos.
Al igual que en ediciones precedentes de este gran evento internacional, EXPO MILANO 2015 cuenta con la presencia de arquitectos de renombre internacional, como es el caso de los arquitectos suizos Herzog & de Meuron, cuya participación ha estado marcada por la polémica, al abandonar la fase inicial de planeamiento en la que participaban, y calificar el proyecto como “una obsoleta feria de las vanidades, en la que se ha perdido la oportunidad de reinventar el formato de estas muestras”.
Finalmente, se debe a ellos el Slow Food Pavilion, cuyo resultado refleja un esfuerzo consciente de situar en primer plano la agricultura y producción de alimentos en vez de la espectacularidad escénica de la arquitectura.
Principios medioambientales han guiado a otro estudio de renombre internacional, Foster + Partners, en el diseño del pabellón nacional de los Emiratos Árabes Unidos.
El edificio está inspirado en los principios de la arquitectura tradicional árabe y está pensado para responder a dos climas diferentes, el de Milán y el del desierto, ya que cuando termine la Expo se desmontará y se levantará de nuevo en los propios Emiratos Árabes.
El proyecto de Daniel Libeskind para la gran empresa inmobiliaria china Vanke tiene un carácter más espectacular, y a través de una volumetría que recuerda una gran serpiente roja reinterpreta el espacio del tradicional comedor chino, conocido como shitang.
El estudio internacional con sede en Barcelona EMBT, también está presente con Love it, dos delicadas y sostenibles cúpulas diseñadas para la asociación de productores agrícolas COPAGRI.
Con respecto al pabellón de España, el proyecto se debe al estudio también barcelonés B720 liderado por Fermín Vázquez. La propuesta fusiona tradición e innovación mediante una doble estructura de pórticos y unas cajas que generan un espacio permeable y comprensible tanto a nivel arquitectónico como expositivo.
La dualidad del pabellón es una constante y ensalza estos dos polos, tradición e innovación, que caracterizan la cultura y gastronomía españolas. Así ocurre con los materiales, unos naturales -maderas, corcho, esparto- y de origen tradicionalmente español, otros más técnicos que se combinan en una repetición de elementos que ordena el uso de los espacios y los contenidos expositivos.
Especialmente inspirador nos ha parecido el pabellón de Brasil, diseñado por Studio Arthur Casas y Atelier Marko Brajovic, protagonizado por una flexible red que genera espacios de ocio y descanso inesperados, y representa el pluralismo del país. A través de un gran volumen abierto -poroso, como la cultura brasileña- el público se introduce en una experiencia sensorial que trata de transmitir las aspiraciones de la agricultura y ganadería del país.
De este pabellón es también la foto de portada.
El interesante estudio de arquitectura vietnamita, Vo Trong Nghia Architects, es el autor del pabellón de su país, configurado a través de una serie de estructuras de bambú e inspirado en la flor de loto, símbolo nacional de pureza, compromiso y optimismo para el futuro.
Por último, os recomendamos también el pabellón del Reino Unido, una espectacular ‘colmena’ de 169.300 piezas que combina magistralmente arte, ingeniería y arquitectura; y el de Austria, una sensorial burbuja de oxígeno en la calurosa ciudad de Milán.
Pabellón del Reino Unido, diseñado por Buttress y el ingeniero Tristan Simmonds
Pabellón de Austria, diseñado por un equipo liderado por el arquitecto Klaus K Loenhart
Podéis obtener más información y ver todos los pabellones en http://www.expo2015.org. Os animamos a que no os perdáis este verano este interesante evento. Seguiremos informando. Stay tuned!