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Casa del Limonero: una reforma en Valencia que capta la esencia de la luz mediterránea.

Una casa pareada en el distrito valenciano de Jesús ha sido recientemente reformada por Iterare Arquitectos. La vivienda supone un ejercicio de sencillez y rigor constructivo que recupera elementos esenciales de la arquitectura original de la casa.

Situada en una manzana típica valenciana

El distrito valenciano de Jesús acoge una zona residencial con especial interés patrimonial y arquitectónico. Es de un grupo formado por 70 casas pareadas, construidas entre 1928 y 1940, que fueron subvencionadas estatalmente para ser destinadas a funcionarios y otros profesionales de clase media. 

En una de las vías que constituyen el conjunto, la calle de Carteros, se encuentra una casa obra de una reforma integral por parte del estudio valenciano Iterare Arquitectos. Este equipo de profesionales ha sabido comprender a la perfección el valor histórico implícito en la vivienda. Por ello, han desarrollado un proyecto respetuoso que trata de mantener los elementos arquitectónicos esenciales.

Formalmente, la vivienda se ajusta a la tipología urbanística de «ciudad jardín». El cuerpo residencial se encuentra alojado entre dos vacíos: un pequeño jardín en el acceso y un patio o corral en la posterior. Consta de planta baja y una superior, con un mirador de forma semi-hexagonal.

La belleza de la luz mediterránea

Para poder captar la esencia arquitectónica original, el proyecto queda reducido a la mínima expresión material. Los protagonistas reales de esta obra son la luz y la configuración propia de la casa.

Por ello, para esta reforma en Valencia se han seleccionado como únicos elementos la piedra caliza, la madera y el vidrio. Se trata de un proyecto donde priman la precisión y el rigor constructivo.

En este ejercicio de sinceridad arquitectónica, destaca un elemento situado en el centro geométrico de la vivienda: la escalera. Visualmente se lee como una escultura de piedra, pero es mucho más que eso. Sirve para incorporar las piezas servidoras del programa funcional y articular los espacios de servicios a su alrededor.

Dos patios y un limonero

Otro concepto arquitectónico esencial en esta reforma en Valencia son sus elementos no construidos. Los patios exteriores, además de asegurar una ventilación suave pero constante, actúan como espacios creadores de microclimas. Sol y sombra, día y noche. La orientación y configuración de los mismos permiten garantizar el confort térmico en cualquier momento.

Todo ello, bajo un viejo pero imponente limonero que preside el acceso a la vivienda y da nombre al proyecto.

Fotografía: David Zarzoso

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