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Noji house en Japón. Almacenar y vivir.

Alts Design Office ha logrado albergar a una familia, formada por una pareja y sus tres hijos, en una casa de superficie limitada. Un nuevo proyecto cuya estética, cálida y acogedora, se mantiene fiel a la filosofía de trabajo del estudio japonés, que de nuevo encuentra en la madera su principal aliada.

Con 150 metros cuadrados de superficie, la parcela se situa en una zona urbana privilegiada de Noji, en Japón, a tan sólo 15 minutos andando de la estación de tren más cercana. En ella, los arquitectos han construido un espacio en blanco: una casa de cerca de 120 metros cuadrados construidos, repartidos en dos plantas. La baja, con las zonas comunes; y la alta, con cuatro dormitorios y un cuarto de baño compartido.

«Los propietarios acudieron a nosotros con una premisa muy clara. Querían un espacio que les permitiese disfrutar en familia y, al mismo tiempo, guardar sus pertenencias», cuenta el director creativo del estudio, Sumiou Mizumoto. Una casa dentro de una superficie limitada, que equipada con el espacio de almacenamiento requerido por sus habitantes para el día a día, mejorase su calidad de vida.

Una nueva forma de almacenamiento

Para satisfacer los deseos de sus clientes, los arquitectos estudiaron una nueva forma de almacenamiento, que les permitiese usar el espacio de una forma más efectiva a la tradicional. «Normalmente, los espacios de almacenamiento cerrados, como armarios o trasteros, son el resultado de sacrificar metros de otros espacios más habitables, como los dormitorios o la sala de estar«, señala Mizumoto.

Teniendo en cuenta qué y dónde se guardan normalmente las cosas, Alts Design Office ha hecho del almacenamiento una función adicional al espacio. Ya no se trata de definir una estancia cerrada para guardar las cosas, sino de hacer que ésta conviva con el resto de funciones de la casa.

De esta forma, las escaleras forman parte imprescindible de un espacio de almacenamiento que también funciona como escritorio. La silla bajo ella ofrece también un servicio extra. Se logra así que el almacenamiento conviva con funciones adicionales, generándose un espacio en blanco que sus habitantes pueden utilizar libremente. Un entorno de vida rico y diverso, que los más pequeños convierten en su parque de juegos particular.

«Hemos abandonado la idea del almacenamiento como un ‘zulo’ donde guardar objetos», apuntan los arquitectos. El estudio japonés ha creado un espacio animado e interactivo, que dominado por la presencia de los más pequeños aprovecha inteligentemente toda su superficie. Un diseño que aporta valor añadido al espacio de almacenamiento tradicional.

Fotografía: Kenta Kawamura

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