El diseño que viene: top five del London Design Festival 2017.
Here we go…
Shoreditch, capital del diseño
Un festival del tamaño del LDF requiere que toda la ciudad se vuelque. El de Londres se reparte en nueve distritos que atraviesan buena parte de la zona 1 y parte de la 2. Desde Islington a Brompton.
Pero si hay uno que sobresale es Shoreditch, el lugar que alberga más metros cuadrados de creatividad en la actualidad. Y si hay un sitio que se erige como abanderado durante esos días seguramente sea el Ace Hotel London, en cuyo interior se celebra desde hace tres años el Ready Made Go.
Se trata de una exposición con las soluciones de ochos diseñadores para las necesidades del hotel que se plantean en cada edición. En la lista de este año aparecía un nombre español: Óscar Díaz, cuyo juego de sal y pimienta para el restaurante del hotel es un guiño nostálgico a las cajas de música y, en concreto, la llave de éstas.
El jardín secreto de Bankside
La orilla sur de Londres hace tiempo que se convirtió en una importante zonas de actividad artística pero en este caso debido al confluencia de instituciones como la Tate Modern y el South Bank Center. Las calles de los aledaños también se han transformado y ahora se erigen hoteles en los que el diseño es marca de la casa.
Desde unos años, el citizenM London Bankside contribuye al festival encargando a un diseñador que se ocupe de su patio interior. Este año la elegida ha sido la artista floral Carly Rogers, a quien se le encomendó crear una instalación de plantas. Su propuesta fue un escultural jardín otoñal que irá creciendo con el paso de las semanas.
Somerset House sin fronteras
Este edificio histórico de la City of Westminster es hoy un centro cultural y parada obligatoria del LDF ya que acoge una de las principales atracciones: Design Frontiers, una serie de instalaciones y exhibiciones en las que una treintena de marcas y creadores tratan de ir más allá de los límites del diseño.
Uno de los participantes recurrentes es Kvadrat. La empresa danesa de tejidos y tapicería invita desde hace tres años a una decena de diseñadores para que presenten sus propuestas bajo una temática. Este año la línea de inspiración ha sido el trabajo de uno de sus colaboradores estrella: Giulio Ridolfo. Y en concreto, su colección Canvas.
El color, obviamente, fue el protagonista en todas las piezas mostradas, de las que destacamos la Brok Festival, el guiño a las piñatas de Felipe Ribon; el banco The Catwalk, de BCXSY; y Background, una serie de paneles diseñada por Maria Jeglinska de múltiple uso: objeto de decoración, elemento divisorio del espacio, etc.
Leer más sobre Kvadrat en diarioDESIGN.
La reflexión del Victoria & Albert Museum
Aparte de acoger exposiciones como Plywood, el museo también ejerció como punto de reflexión social. Lo hizo mediante una instalación en sus exteriores inspirada en el muro del valle de Cremisán, en Palestina.
Llamada While we wait, se trata de un bloque de piedras transformadas con técnicas innovadoras y tradicionales (diseñadas en ordenador, cortadas por robots y terminadas a mano por artesanos locales) cuyo objetivo es lo contrario a la división del territorio que supone el muro: rendir un homenaje a la belleza extrema de la región. Sus autores son Elias y Yousef Anastas.
Por cierto, no muy lejos del museo, en King’s Road, la firma italiana Silvera ofreció uno de los días una fiesta coloquio con Patricia Urquiola para presentar su colección Facets. Un encuentro en el que hubo mucho acento español e italiano.
El material del año
Se llama así, The material of the Year. Y se trata de una exposción de piezas hechas con un material en concreto seleccionado por la London Design Fair, que como os contamos en un post anterior es una de las grandes cuatro ferias que se celebran durante el LDF.
Este año el material elegido es la resina Jesmonite, la cual se ha relevelado como un elemento capaz de replicar la apariencia y la textura en los acabados de las superficies. El último camaleón en la industria de la construcción, lo llaman sus fabricantes. De las propuestas vistas, nos quedamos con Rustiles, la colección de cuencos de Arien Prin.
Por último, una mención a 100% Design, otra de las Big Four. Situada en el centro de convenciones Olympia desde hace 23 años, cuenta con sección interesante de Workplace en la que destacaron propuestas como las de la marca inglesa Protocol. Líneas suaves y colores vibrantes que reflejan la compatibilidad entre confort y productividad. Necesaria en tiempos en los que los entornos de trabajo son cada vez más un centro de reunión social.