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José Giménez
15 marzo 2011

Un antiguo avión de Alemania Oriental, reconvertido en suite de lujo por HotelSuites.

Puede que Teuge, en Holanda, no sea uno de esos lugares turísticos que recomiendan en cualquier agencia. Quizá, la única referencia que muchos tienen de esta población es su pequeño aeródromo, alternativa de bajo coste para llegar a estas tierras holandesas. Pero como otros tantos lugares especiales, esconde un singular secreto: un hotel-suite en un antiguo avión del gobierno de Alemania Oriental. Cosas del capitalismo y de la creatividad de la interiorista Marjolein Garritsen.
Y sí, se puede dormir toda la noche en el avión, sin riesgo a turbulencias inesperadas, y en una suite de lujo perteneciente a HotelSuites, por sólo 350 €. Un espacio contemporáneo en el que predominan las superficies blancas amenizadas por algunos elementos en negro mate. Un diseño sencillo y funcional que alterna formas ovaladas y circulares para ganar profundidad.

La idea original fue del empresario del sector turístico Ben Thijssen quien descubrió, hace un par de años, este avión modelo Ilyushin 18 de 1960 en un pequeño pueblo alemán, en la región de Sajonia. Lo adquirió a un precio ínfimo de 25.000 euros, con la firme idea de convertirlo en una de esas opciones de lujo insólitas donde pasar una noche.

Una aeronave preparada para acomodar a un total de 120 pasajeros y una tripulación de cuatro hombres en la cabina y que, durante casi tres lustros fue un restaurante durante hasta que fue adquirida para formar parte de la línea de hoteles exóticos de HotelSuites.

Aparte de la carlinga, que mantiene su aspecto original, el avión ha sido provisto de todas las instalaciones propias de una habitación de ultra-lujo, con un salón con cómodos sofás de piel, jacuzzi, ducha independiente, sauna de infrarrojos, mini bar, tres televisores de pantalla plana, reproductor Blu-ray de DVD, una cocina completa, conexión inalámbrica a Internet, etc.

Una suite con panorámicas de la plataforma y la pista de despegue en el aeropuerto de Teuge, que, si la estancia te ha metido en el cuerpo el gusanillo de volar, ofrece la posibilidad de reservar un viaje de avión, un recorrido en helicóptero, una lección de vuelo, o, porque no, un salto en paracaídas.

Reservas en www.hotelsuites.nl

 

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