Arquitectura interior. Nuevo corazón para una villa noucentista.
El objetivo delos arquitectos era actualizar la casa y adaptarla a las necesidades de una pareja joven con hijos que quería convertirla en su vivienda habitual. El Noucentisme fue un movimiento arquitectónico simultáneo al Modernismo, pero diferenciado por inspirarse en la estética clásica y sus proporciones.
Respetando la normativa urbanística, se ha conservado la fachada en su estado original, y se ha volcado el peso de la actuación en el interior de la vivienda.
Para conseguir espacios más amplios y diáfanos se ha vaciado la nave central para colocar el escultural núcleo de escalera que aloja en su interior un aseo de cortesía. Este elemento arquitectónico funcionará como corazón de un nuevo interior sin romper el aire histórico de la casa.
De esta manera, además de mejorar la conexión entre ambas plantas, ordena la vivienda orientando todas las estancias a las fachadas, para que disfruten de luz y ventilación.
El nuevo forjado de cristal que rodea a la escalera en su desembarco en la segunda planta, acentúa la presencia de esta pieza central, evidenciando así su importancia como elemento articulador de toda la vivienda.
Eclipsado por el Modernismo, y algo más desconocido por el gran público, la arquitectura noucentista prestó gran atención a las artes aplicadas. Es por ello, que al igual que en otros proyectos de interiorismo de Arquitectura G, se ha cuidado al máximo la elección de los acabados, a través de los cuales se establece un diálogo con la arquitectura original de la casa.
La presencia de grandes paños revestidos de maderas nobles, baldosas hidráulicas o piezas de barro cocido monocolor, la propia arquitectura interior aporta una gran personalidad propia a las diferentes estancias.
Fotografías: © José Hevia