En un piso de 47 metros cuadrados en Carabanchel, la arquitecta Clara Dios ha instalado la sede de su estudio La Obra XYZ. Azulejo de almacén de barrio, mármol de portal y una mesa de delineación con más de veinte años de uso construyen un espacio de trabajo que respira la calma del hogar y la memoria material madrileña.
Carabanchel, el nuevo mapa creativo de Madrid
Durante años, el centro de Madrid ha concentrado casi en exclusiva la conversación sobre arquitectura y diseño de la capital. Sin embargo, la subida de precios y la escasez de locales disponibles han empujado a una generación de estudios emergentes hacia distritos que hasta hace poco quedaban fuera del radar cultural.
Carabanchel es uno de ellos, con bloques de posguerra y comercios de toda la vida conviviendo ahora con talleres creativos y espacios de coworking. En este contexto, aterriza Gorrión, la sede que la arquitecta Clara Dios ha diseñado para su propio estudio en un piso de 47 metros cuadrados que hasta entonces funcionaba como vivienda.
El azulejo de barrio como protagonista
La propuesta de Clara Dios parte de una premisa clara: alejarse de la estética convencional de oficina sin renunciar a la funcionalidad de un estudio de arquitectura. El resultado combina una pequeña cocina, una zona de estar y superficies de trabajo dentro de un único espacio continuo, sin particiones rígidas.
El elemento que articula esta planta abierta es una viga y un pilar revestidos con azulejo cerámico de 15×15 centímetros, comprado en un almacén del barrio. Una pieza cerámica que cualquier vecino de Madrid reconocería de inmediato. Esa misma que lleva décadas reparando cocinas y baños en edificios anónimos de toda la ciudad. Sin embargo, en este estudio de arquitectura en Carabanchel, ese material humilde se convierte en el centro compositivo del proyecto. De esta forma, la viga y el pilar forman una gran T que cruza la estancia y organiza visualmente las dos mitades del estudio, la de descanso y la de producción.
Mármol emperador y mobiliario con historia
Esa misma manera de mirar los materiales de siempre se repite en el resto del estudio. El mármol emperador escogido para la cocina y el lavabo remite directamente a los portales clásicos de la ciudad, esos zócalos oscuros y veteados que forman parte del imaginario cotidiano madrileño desde mediados del siglo pasado. Frente a él, los muebles bajos en tono crema se mantienen deliberadamente discretos, sin tiradores, casi mimetizados con la pared.
El mobiliario tampoco es nuevo. La gran mesa de trabajo se construye a partir de dos estructuras Imasoto STUDY, una que Clara Dios conserva desde hace más de veinte años y otra que encontró en Wallapop. Con ruedas industriales incorporadas, la mesa puede desplazarse y reconfigurar el espacio en segundos, algo impensable en las pesadas mesas de delineación originales.
Junto al sofá de pana verde, una silla nórdica rescatada de un contenedor suma esa identidad que solo los muebles reutilizados pueden generar. Además, su asiento se ha tapizado con un mosaico de piezas cerámicas sobrantes de proyectos anteriores del estudio.
Un estudio con la calidez del hogar
Así pues, este estudio de arquitectura en Carabanchel no busca parecer una vivienda, pero sí trasladar al trabajo la calma de un hogar. El pavimento continuo de microcemento en tono arena unifica toda la planta y multiplica la luz que entra por los balcones. Por la tarde, varios flexos de brazo articulado dirigen la luz sobre la mesa o el sofá, acentuando la textura del azulejo y de la madera de castaño. Además, detalles cromáticos como la grifería amarilla, la estructura metálica azul o el aplique naranja del lavabo rompen la sobriedad del espacio con un punto de color calculado.
De esta forma, Clara Dios demuestra que no hacen falta grandes materiales para construir un lugar con identidad propia. Basta con mirar de cerca lo que ya existe en la ciudad, en los almacenes de barrio y en los portales de siempre para encontrar un nuevo lugar en el que envejecer bien.
Fotografía: Elena Almagro
Temas relacionados
DESCUBRE
Oficinas
Workplace trends 27/28: así cambia la oficina cuando ir a trabajar deja de ser obligatorio
Interiorismo
Pavimento continuo, carpintería a medida y cerámica verde definen este espacio multiusos en Carabanchel
Interiorismo
El workplace se vuelve más humano en el nuevo showroom de Actiu en Barcelona
Oficinas