Paloma Bau firma Mediterrasian, una propuesta que condensa en 55 m² una síntesis material entre dos formas de entender el mundo. Por un lado la precisión y el orden del imaginario asiático; y por el otro la textura, la luz y la materialidad del Mediterráneo. Inspirado por el paisaje de Denia, el mar, la arena y las piedras erosionadas por el agua, este apartamento se convierte en una fusión de culturas desde el interiorismo.
Una lectura serena del espacio doméstico
Frente a la playa de Las Marinas, en Denia, se esconde un pequeño apartamento de 55 m² que resume una gran lección de interiorismo: que el espacio no se mide solo en metros cuadrados, sino en sensibilidad, orden y visión. Mediterrasian es el nuevo proyecto del estudio valenciano Paloma Bau, que transforma una vivienda convencional en un refugio donde convergen la calidez del Mediterráneo y la serenidad del estilo de vida de la cultura asiática.
Sin alterar radicalmente la distribución original, el estudio logra abrir el espacio de día de este apartamento en Denia, de reducidas dimensiones, conectando cocina y salón, y reorganizando puntos estratégicos como los baños. El resultado es una vivienda funcional y poética que corrige defectos comunes en muchas construcciones actuales: encuentros de materiales mal resueltos, techos fragmentados, pilares visibles o recrecidos innecesarios. Paloma Bau aporta una continuidad espacial que fluye con naturalidad en cada rincón.
Equilibrio, orden y materia: el concepto Mediterrasian
La filosofía del proyecto se sostiene sobre los pilares del equilibrio, el orden y la materia. Con esta base, se despliega una lógica compositiva definida por tres materiales esenciales: la obra, que estructura los espacios; la piedra, vinculada al uso diario; y la madera, que construye el mobiliario. Esta triada se aplica con coherencia a lo largo de todo el apartamento.
Las piezas de obra son protagonistas escultóricas del espacio. Configuran el sofá de base fija, delimitan con curvas suaves la cocina, enmarcan la cama en el dormitorio principal o se transforman en estanterías discretas. El concepto `Mediterrasian´ es una arquitectura emocional que abraza y acompaña.
La piedra marrón perla abujardada, de textura rugosa, se convierte en un hilo conductor sensorial que se repite en lavabos, bancadas y mesas, con un acabado que recuerda al canto rodado moldeado por el mar. El roble en tono claro, aplicado en armarios y estanterías, añade calidez natural; mientras que el microcemento cubre suelos y paredes, generando una piel continua que agranda visualmente el espacio y refuerza su sensación de unidad.
Soluciones integradas y materiales con sentido en este apartamento en Denia
En el diseño de Mediterrasian cada decisión tiene un propósito. La decoración sigue la misma línea conceptual de contención, equilibrio y honestidad material. Predominan textiles naturales como el lino y el algodón, acompañados de elementos en tonos oscuros que aportan contraste sin estridencias.
Las cerámicas artesanales de Canoa Lab, presentes en varios espacios, introducen una dimensión manual y artística que dialoga con la precisión del diseño. La iluminación, por su parte, se construye con materiales ligeros y difusos como el papel de arroz o el alabastro, evocando tanto la claridad mediterránea como la delicadeza de la estética asiática. Apliques de cerámica, lámparas de pie o apliques de brazo completan un juego de luces suaves y envolventes.
La selección del mobiliario responde a esta misma voluntad de síntesis, con piezas sobrias, ligeras, funcionales y cálidas. Desde las sillas y mesas de Andreu World hasta pequeños objetos decorativos de Les Beads o Los Objetos Decorativos, cada pieza refuerza la narrativa del proyecto.
Fotografías: David Zarzoso
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