La sostenibilidad ya no se mide en cables ni en dispositivos automáticos, sino en la capacidad de un espacio para entender su entorno y adaptarse a él. Proyectar con el clima a favor permite descubrir que las mejores soluciones técnicas coinciden siempre con aquellas que definen la belleza de una obra. En este artículo hablamos con el arquitecto alicantino Pasqual Giner para demostrar que la eficiencia energética en arquitectura es posible.
El sol como herramienta de proyecto
Durante décadas, la normativa ambiental se ha percibido como una limitación técnica que encorsetaba la libertad creativa en los proyectos. Sin embargo, los proyectos residenciales de hoy demuestran que las exigencias climáticas son el motor principal de una propuesta estética con sentido. Para comprender cómo se equilibra esta balanza, conversamos con el arquitecto alicantino Pasqual Giner, cuyo estudio une la estética racionalista con una profunda sensibilidad hacia el entorno.
En este sentido,la eficiencia energética en arquitectura se integra de forma innata cuando el proyecto responde a su parcela. “La eficiencia energética forma parte de la arquitectura contemporánea de una manera natural. En nuestro caso, muchos de los recursos que utilizamos, como grandes voladizos, porches o filtros solares, nacen tanto de una búsqueda espacial como de una respuesta lógica al clima”, explica Pasqual Giner.
“En muchos proyectos que desarrollamos, especialmente en contextos mediterráneos, la relación con la luz y la sombra acaba siendo muy importante. Y es ahí donde la eficiencia pasa a integrarse de forma natural en la arquitectura y en la manera de habitar”, añade. De este modo, la relación con el sol deja de ser un mero cálculo numérico para dibujar la experiencia del espacio.
La materia honesta que transpira
Lograr una vivienda de consumo mínimo no requiere recurrir a aislamientos sintéticos o a acabados industriales que enfríen la atmósfera interior. Por el contrario, la verdadera sostenibilidad prefiere la inercia térmica de elementos nobles que dialoguen con el paisaje.
Esta búsqueda de soluciones constructivas sinceras define la obra de Pasqual Giner, quien antepone los acabados que se perciben honestos. “Nos interesa trabajar con materiales naturales y cálidos que envejezcan bien. Por ejemplo, utilizamos morteros a la cal, que permiten cerramientos que transpiran mejor y ayudan a regular la humedad de forma natural, aportando una sensación visual más orgánica”, comenta el arquitecto. Así, la elección de la piedra o la madera persigue generar un bienestar visual donde cada material elegido cumple su función ambiental.
La gestión pasiva del espacio intermedio
A veces, el diseño cae en la tentación de crear cajas herméticas hipertecnológicas que obligan a depender de la climatización artificial todo el año. La arquitectura conectada al territorio prefiere delegar el confort en los espacios de transición bien proyectados. Patios, terrazas y porches actúan como reguladores térmicos autónomos que protegen de las temperaturas extremas de forma invisible.
“Trabajamos mucho con grandes voladizos, celosías, listones de madera o persianas de ratán, que tamizan la luz y generan sombra sin perder la relación con el exterior”, afirma Pasqual Giner. Asimismo, favorecer la ventilación cruzada permite que las estancias se refresquen de manera orgánica antes de encender cualquier máquina.
Redescubrir la herencia local
Todavía persiste el prejuicio de que una edificación eficiente debe resultar fría o excesivamente automatizada. El confort real se encuentra en la intimidad, en la luz tamizada y en una manera tranquila de vivir el espacio interior.
Y, en ese sentido, la arquitectura tradicional mediterránea ya resolvía estas necesidades cotidianas mediante estructuras impecables que prescindían de tecnología compleja. “Los riuraus son una referencia interesante por su manera de generar sombra, ventilación y transición térmica”, concluye el experto. En definitiva, reinterpretar elementos como las persianas alicantinas o los muros con espesor demuestra que la máxima eficiencia técnica coincide siempre con la belleza más honesta.
En este artículo te mostramos un ejemplo de casa passivhaus en Cantabria.
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