Hay festivales que se visitan y otros que se recorren. Concéntrico pertenece a la segunda categoría. La duodécima edición del festival ha convertido Logroño en un laboratorio urbano, con más de una veintena de instalaciones repartidas por la ciudad. Bajo los ejes curatoriales “Identidad y ficción, Ecologías urbanas y Agentes efímeros”, las propuestas han explorado nuevas maneras de relacionarnos con el espacio público. En este artículo te mostramos las 9 que, a nuestro juicio, mejor han capturado el espíritu de la edición.
Un refugio entre viñedos
Situada entre las viñas de Lanciano, la intervención “Temblores de superficie. Vino y Smithson” del estudio vasco BEAR, propone una lectura pausada del paisaje riojano. Mediante una estructura de madera ligera integrada en los surcos del terreno, el proyecto invita a recorrer, observar y sentir el lugar, estableciendo conexiones entre geología y cultura del vino.
Habitar el vacío
Lejos de introducir un objeto autónomo en la Plaza del Ayuntamiento, el estudio mexicano PPAA – Pérez Palacios Arquitectos Asociados opta por trabajar con el vacío existente. La instalación “Resonancia” prolonga la geometría del edificio original diseñado por Rafael Moneo mediante una trama metálica que se despliega sobre la plaza, generando nuevas formas de recorrer y experimentar este espacio emblemático de la ciudad.
Arquitectura contra el calor
Frente al creciente impacto de las olas de calor en las ciudades, NOOF Group plantea “Shade, breeze, cooling”, un refugio climático a pequeña escala. La propuesta combina sombra, agua y vegetación para crear un microclima habitable, convirtiéndose en una reflexión tangible sobre cómo la arquitectura puede contribuir a mejorar el confort ambiental en el espacio público.
Un refugio climático en el corazón de la ciudad
El colectivo berlinés Raumlabor, fiel a su trayectoria experimental, propone para Concétrico 2026 “Hot, cool, soft”, un pabellón que explora las condiciones climáticas que se generan al alterar parámetros como la humedad, la incidencia solar o la temperatura. Construido con estructuras ligeras de madera y materiales naturales como la malla de coco, el proyecto transforma la Plaza de la Diversidad en un refugio climático temporal que explora nuevas formas de confort, encuentro y uso colectivo del espacio público.
La materia del paisaje
Construido con muros de tierra compactada y barricas reutilizadas, este pabellón circular, obra de Boltshauser Architekten y Garbizu Collar, reivindica el uso de materiales de bajo impacto ambiental y sistemas constructivos reversibles. “Terroir” establece un vínculo entre la tradición vitivinícola de La Rioja y nuevas formas de arquitectura sostenible, mostrando cómo los recursos locales y las técnicas vernáculas pueden convertirse en herramientas para pensar el futuro del sector de la construcción.
El juego como activador del espacio público
Este proyecto diseñado por el colectivo 2050+ propone una reinterpretación contemporánea del frontón tradicional, recuperando el carácter colectivo del juego en el espacio público. Mediante 3 piezas móviles, «Frontones danzantes» transforma una práctica profundamente arraigada en la cultura local en una plataforma abierta para la interacción, la improvisación y el encuentro ciudadano.
Una catedral para la contemplación
Entre las propuestas más contemplativas de Concéntrico 2026 destaca «Cathedral for One». El estudio de arquitectura palestino AAU Anastas plantea una experiencia íntima donde arquitectura, piedra natural y sonido se combinan para crear un espacio de recogimiento individual. Con ello, la instalación explora la capacidad de la arquitectura para generar momentos de atención y silencio en medio del entorno urbano.
Conexiones urbanas
Ubicada en el Puente de Hierro, junto al Ebro, la intervención «La escalera de la cigüeña» de Future Firm invita a observar el paisaje desde una perspectiva distinta. Como ocurre en gran parte de la obra del estudio estadounidense, el proyecto utiliza una estructura existente en la ciudad para mejorar la conexión de ésta con su entorno y activar nuevas relaciones urbanas y sociales.
Recuerdos de un verano en el Ebro
Una de las propuestas más evocadoras de esta edición ha sido “Summer Shapes Memories” del estudio suizo OFREIA. A través de una niebla artificial, pequeñas embarcaciones y un pabellón que recupera historias locales, el proyecto reconstruye la memoria colectiva de las antiguas zonas de baño del río Ebro. Más que una recreación histórica, la instalación funciona como un dispositivo para activar recuerdos compartidos y reflexionar sobre la relación entre ciudad, agua y comunidad.
En este enlace recordamos las mejores instalaciones de Concéntrico 2025.
Temas relacionados
DESCUBRE
Diseño
Un recorrido por las 9 mejores propuestas vistas en Feria Hábitat Valencia 2026
Agenda
Heimtextil y Ambiente 2027: así serán las dos grandes citas del diseño de interiores en Frankfurt
Agenda
Más allá del mueble: las claves de Feria Hábitat Valencia 2026
Diseño