Siete estudios emergentes exploran de la mano de Matter y Material Bank cómo los materiales, lejos de ser una elección técnica o estética, se han convertido en el verdadero punto de partida para una arquitectura más crítica, sensorial y consciente.
¿Qué pasa cuando dejamos de pensar en los materiales como simples herramientas y empezamos a verlos como ideas? Como relatos que se tocan, que se erosionan, que envejecen. ¿Qué cambia cuando entendemos que construir no es solo levantar muros, sino establecer relaciones entre cuerpos, climas, territorios y memorias? A esa pregunta respondieron siete estudios emergentes —ba-rro, Hanghar, BURR, Studio Animal, DABG, Pedro Pitarch y Ozaeta-Fidalgo—, convocados por Matter y Material Bank, en un ejercicio colectivo donde la arquitectura no empieza en la forma, sino en la materia. Y no en cualquier materia: en aquella que tiene algo que decir.

Aunque cada uno opera desde realidades, escalas y contextos distintos, todos comparten una mirada común: la elección del material es un acto de responsabilidad, una decisión política, un gesto poético. En sus proyectos no hay lugar para materiales arbitrarios o simplemente “bonitos”. Todo responde a una lógica que combina lo técnico con lo simbólico, lo estructural con lo sensorial. Apuestan por lo local, lo reciclado, lo reutilizable. No tanto por moda, sino por necesidad ética. Como explica Hanghar: “cualquier material es fruto de un proceso de extracción de recursos y de impacto medioambiental, del cual la profesión es cómplice. Trabajar con materiales que minimicen este impacto o incluso lo reviertan es fundamental. Es una lucha diaria en la que hay que estar con los ojos muy abiertos”.

Pensar en materiales es pensar en procesos, sistemas y recursos
Esta aproximación rigurosa a la materialidad implica trabajar desde la investigación y el análisis. BURR lo resume bien: “Los materiales deben responder a criterios contextuales, funcionales y temporales. Valoramos cómo se comportarán en el espacio y cómo se integrarán en el entorno, no sólo desde lo técnico, sino también desde lo cultural y medioambiental.”

Lo que une a estos estudios es una voluntad clara de alinear lo que se construye con lo que se representa. El tema va más allá de adornar estructuras; se busca generar sentido. De hacer que cada decisión material cuente algo, se relacione con el contexto, responda a necesidades reales y active nuevas formas de habitar. Esa coherencia entre pensamiento, forma y materia se convierte en el verdadero motor del proyecto.

Para estos arquitectos, la materia no es una consecuencia. Es el origen. Trabajan desde lo táctil, lo atmosférico, lo experimental. Observan cómo envejecen los materiales, cómo se comportan con la luz, con el clima, con el cuerpo. Se preguntan por su procedencia, su ciclo de vida, su huella. Esa sensibilidad, que oscila entre lo artesanal y lo técnico, da lugar a una arquitectura que no busca solo resolver, sino también emocionar, cuestionar, y narrar de manera consciente y sostenible. “No se trata de diseñar con herramientas inventadas exprofeso, sino de intervenir con lo que ya hay, con lo que se tiene a mano. La creación, así, no es imposición, sino relectura”, señala Pedro Pitarch.

Una nueva generación que construye desde la pregunta, no desde la respuesta
Este debate sobre la materialidad también fue protagonista de la Materials Matter Exhibition, una feria organizada por Matter Group en colaboración con Material Bank y celebrada los días 11 y 12 de junio en el Colegio de Arquitectos de Cataluña (COAC). Bajo el título A Matter of Choices, más de 20 estudios de referencia —como Peris+Toral, GCA Architects, Mendoza–Partida, El Equipo Creativo o Lagranja Design— compartieron experiencias y proyectos que muestran cómo el material no solo construye, sino que define atmósferas, estructura el pensamiento y posibilita nuevas formas de habitar. Nuestro director, Juan Francisco Fuentes-Lojo, participó en una de las jornadas, aportando la mirada editorial y crítica de Diariodesign sobre el rol de la comunicación en la narrativa contemporánea del diseño.

El evento también acogió Materialidad Consciente, una muestra comisariada por el equipo de consultoría de Matter que ofrecía una reflexión crítica sobre materiales circulares, saludables y de bajo impacto ambiental, pensados para el bienestar de los usuarios y la innovación responsable. Una apuesta clara por revalorizar la dimensión ética del diseño constructivo.


La alianza que promete revolucionar la prescripción de materiales
En este recorrido, contar con herramientas adecuadas es fundamental. Plataformas como Matter, empresa referente en consultoría de materiales con sedes físicas en Barcelona y Madrid, y Material Bank, el mayor marketplace digital de muestras del mundo, se han convertido en agentes esenciales para estas prácticas. Su reciente alianza en España permite a los estudios acceder a una red extensa de proveedores, explorar soluciones innovadoras desde fases tempranas, reducir residuos y tomar decisiones más informadas y eficientes.

Una herramienta que permite trabajar a los estudios de manera más conectada con el presente y más atenta al futuro. Y esta nueva generación de arquitectos lo sabe: construye desde el cuidado, desde la pregunta, desde una materia que no adorna, sino que transforma.
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