Frank Lloyd Wright diseñó en 1952 una casa para su hijo David y su nuera Gladys, una joya arquitectónica enclavada en un naranjal a las afueras de Phoenix que está considerada como uno de los 20 edificios más importantes del creador y que podría desaparecer en unas semanas. Sus actual propietaria, la empresa inmobiliaria 8081 Meridian, tiene previsto demoler el edificio para construir una urbanización en su lugar y aunque el Gobierno local ha iniciado el proceso para declarar al inmueble edificio protegido y evitar su derribo, la entidad asegura que tiene un permiso para poder llevar a cabo su iniciativa en cualquier momento.
De momento, además de un posible comprador, la única esperanza para la casa es que el 7 de noviembre sea declarada edificio protegido.
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