El futuro de la arquitectura ya no reside únicamente en implementar mejoras en la eficiencia energética o la innovación tecnológica del patrimonio construido. La gran pregunta que sobrevoló buena parte de las ponencias del Congreso Mundial de Arquitectos Barcelona UIA 2026 este pasado mes de junio fue otra: ¿cómo proyectar edificios inclusivos capaces de ser habitables dentro de varias décadas?
Las respuestas no fueron unívocas, pero sí compartieron un denominador común. Frente a una arquitectura concebida como un objeto terminado, varios de los ponentes defendieron edificios abiertos al cambio, capaces de convivir con otras formas de vida, de transformarse con el paso del tiempo y de responder a un clima cada vez más incierto. Especialmente inspiradoras resultaron las intervenciones del arquitecto Andrés Jaque, la diseñadora holandesa Petra Blaisse, el estudio francés Lacaton & Vassal y el duo TAKK, representado por Mireia Luzárraga, al dibujar un mapa de ideas que nos permite entender hacia dónde se dirige el debate arquitectónico contemporáneo.
Edificios mutables capaces de adaptarse al cambio climático
Durante décadas, la arquitectura ha buscado responder al clima mediante edificios eficientes y tecnológicamente avanzados. Sin embargo, más que diseñar construcciones estáticas capaces de resistir cualquier condición, el reto actual consiste en proyectar edificios que puedan adaptarse a un clima cada vez más cambiante.
Una de las intervenciones que mejor ejemplificó esta idea fue la de Mireia Luzárraga de TAKK. Durante su ponencia mostró un proyecto que me pareció muy pertinente respecto al contexto actual: la Seasonal House, una vivienda-taller que el estudio ha desarrollado en una antigua nave industrial de 400 m² en L’Hospitalet de Llobregat. En lugar de climatizar todo el espacio, los arquitectos proponen una casa que cambia con las estaciones, incorporando dispositivos domésticos específicos como la «summer bedroom», ligera y ventilada, o la «winter bedroom», altamente aislada. Más que una vivienda terminada, se trata de un experimento en constante evolución que plantea una nueva forma de habitar, donde la arquitectura se adapta al clima y a las necesidades cambiantes de quienes la ocupan.
Arquitecturas para convivir con otras especies
Andrés Jaque mostró distintos proyectos e investigaciones en los que materiales como el corcho o sustratos biológicos permiten que las fachadas de los edificios se conviertan en soporte para nuevas formas de biodiversidad. Frente a envolventes completamente selladas, propuso edificios que funcionen como hábitats, incorporando la vida no humana como parte del propio proyecto arquitectónico.
A su vez, durante su ponencia, Petra Blaisse invitó a dirigir la mirada hacia un lugar al que la arquitectura rara vez presta atención: el subsuelo. Bajo los edificios existe un complejo ecosistema formado por raíces, hongos, insectos y microorganismos que sostiene la fertilidad del terreno y regula buena parte de los procesos ecológicos del planeta. Su reflexión defendió que proyectar para el futuro implica dejar de entender el suelo como un soporte inerte y empezar a concebirlo como un organismo vivo con el que la arquitectura debe aprender a convivir.
Reutilización, transformación y permanencia
Durante buena parte del siglo XX la arquitectura se identificó con construir más. Sin embargo, otra de las grandes conclusiones del Congreso UIA Barcelona 2026 fue precisamente la contraria: el edificio más sostenible es, muchas veces, el que ya existe. Antes que demoler para volver a construir, el reto consiste en descubrir el potencial oculto del patrimonio edificado y prolongar su vida útil.
En este sentido, la intervención de Jean-Philippe Vassal defendió la transformación frente a la demolición, demostrando que muchos edificios pueden mejorar sus prestaciones mediante intervenciones precisas sin perder su identidad. Ejemplo de ello es el FRAC Nord-Pas de Calais, un proyecto realizado por el estudio francés que transforma un antiguo astillero en un centro de arte contemporáneo mediante la incorporación de un volumen transparente que dialoga con la estructura industrial existente.
Para ampliar información, puedes acceder al programa completo del Congreso en este enlace.
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