Si, nosotros también usamos cookies. Esas cosas con nombre de "galletita" que ayudan a que tu navegación sea más personalizada. Cierra este mensaje y nos darás tu permiso para seguir utilizándolas. Y seguirás disfrutando de diarioDESIGN como siempre.

Feliz viaje por nuestra web Cerrar

Herreros Arquitectos construirá el Centro de Convenciones Internacional de Bogotá

Un proyecto de Juan Herreros, con la colaboración del arquitecto colombiano Daniel Bermúdez, ha resultado ganador en el concurso internacional convocado por la Cámara de Comercio de Bogotá para la construcción del Centro Internacional de Congresos de Bogotá.

El proyecto da respuesta a un complejo programa de 70.000 m2 complementados con una cantidad significativa de espacio público, el CICB aspira a convertirse en una gran ágora urbana convertida en un nuevo centro de la ciudad que desarrollará su entorno como un barrio equipado, símbolo de la Bogotá del futuro.

A la convocatoria internacional concurrieron alrededor de 100 firmas de alto nivel entre los que se encuentran Rem Kolhaas, Zaha Hadid, Norman Foster, David Chipperfield, Snøhetta, Dominique Perrault, Alejandro Zaera Polo, Enrique Norten, o Diller Scofidio + Renfro y los españoles Francisco Mangado, Miralles-Tagliabue, José Luís Mateo, Ricardo Bofill, Carlos Ferrater, Vázquez Consuegra, o Nieto Sobejano, entre otros.

La propuesta ganadora, firmada por Herreros y Bermúdez, se define como un condensador de experiencias urbanas que interesa a todos los sectores de la ciudad en el que habitantes y forasteros se fundirán compartiendo su interés por el conocimiento, la innovación y la fuerza de la sociedad civil.

El nuevo CICB se inscribe así en la nueva generación de Centros de Congresos que ya no se ubican en las periferias anodinas como fragmentos de una ciudad fantasma para introducirse en las zonas pobladas y en los barrios en transformación dónde constituirse ellos mismos en el detonante de nuevas centralidades que las grandes ciudades necesitan para equilibrar su oferta y sus servicios llegando a todos los rincones habitados. Así descrito, el nuevo CICB se convertirá en punto de referencia para la actividad cívica con importante responsabilidad social, cultural y económica en el devenir del futuro inmediato de Bogotá.

Para ello, el proyecto plantea una determinante permeabilidad entre el interior y el exterior, una potente variedad de espacios públicos, una notable riqueza en su oferta de programas y tamaños de las 15 salas de encuentro y reunión, dos grandes salones de exposición, banquetes o presentaciones para 1.000 y .2000 personas respectivamente y un gran auditorio capacitado para acoger 4.000 espectadores que será además, un impresionante mirador sobre la ciudad.

Más información y fotografías del proyecto en la web del Centro Internacional de Convenciones de Bogotá

Deja tu comentario

Tu dirección de correo nunca será compartida. Los campos marcados con * son obligatorios.

Puedes utilizar los siguientes códigos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

2 comentarios

  1. Beto

    Que bueno que sea algo conocido a nivel Mundial este Mega proyecto, esperando q esta firma Colombo-Española siga dando mucho de qué hablar como lo ha venido haciendo, Bogotá seguirá siendo un lugar grande para que personas de todo el mundo vengan a ver.
    Gracias por este artículo Excelente!!!

  2. […] Inversiones en infraestructura, como la construcción del nuevo aeropuerto El Dorado y el nuevo Centro de Convenciones de Bogotá, permitirán a la ciudad seguirse posicionando en los rankings de América Latina. Para esto, […]

Artículos relacionados

Pequeña cafetería en la antigua cigarrera de Alicante.

Una enorme cigarra se posa en el espacio cultural Las Cigarreras de Alicante.

disechos

Disechos’12- Del diseño al hecho: Valencia, epicentro del diseño sostenible europeo

6 google madrid

Jump Studios revoluciona el concepto de oficina en la sede de Google en Madrid.

1 Casa Planetario

La casa que quiso ser un planetario, de Jackson Burrows Clements Architects.